Las hojas hablan: aprender a leer una deficiencia te ahorra cosechas. Esta guía visual rápida te ayuda a identificar qué le falta a tu planta.
Cómo leer las hojas
Fíjate en dónde empieza el problema (hojas viejas o nuevas) y cómo es (amarilleo, manchas, bordes quemados). Eso suele señalar el nutriente implicado.
Nitrógeno (N)
Amarilleo general que empieza por las hojas de abajo. Típico en crecimiento si te quedas corto de abono.
Fósforo y potasio (P-K)
Tonos morados/oscuros y bordes quemados en hojas viejas (P); manchas y bordes secos (K). Frecuente en floración si falta PK.
Magnesio y calcio
Magnesio: amarilleo entre los nervios de hojas medias. Calcio: manchas marrones en hojas nuevas. Muy común en coco y aguas blandas.
Qué hacer
Antes de añadir nada, revisa el pH: muchas «deficiencias» son bloqueos por pH. Si el pH está bien, ajusta el abonado con la gama de fertilizantes adecuada.
Preguntas frecuentes
¿Se recupera una hoja dañada?
No, la hoja afectada no revierte. Lo importante es que las nuevas salgan sanas tras corregir.
¿Carencia o exceso?
Las puntas quemadas suelen ser exceso (EC alta); el amarilleo, carencia. Mide EC y pH para distinguirlo.




