El extractor es el pulmón del armario: renueva el aire, controla calor, humedad y olor. Elegir el tamaño correcto evita la mayoría de problemas. Te explicamos cómo.
Por qué necesitas extracción
Sin renovar el aire, sube la temperatura y la humedad y la planta deja de transpirar. Una buena extracción es tan importante como la luz.
Calcular el caudal
Calcula el volumen del armario (largo × ancho × alto en metros) y multiplícalo por unas 30-60 renovaciones/hora. Añade margen si usas filtro de carbón (resta caudal) o tienes calor. Mira los extractores por su caudal (m³/h).
Intractor y filtro
El extractor saca aire (arriba) y conviene una entrada de aire (abajo), pasiva o con intractor. El filtro de carbón se acopla a la extracción para eliminar el olor.
Silencioso y con control
Para vivienda, valora extractores insonorizados y un controlador que regule la velocidad según temperatura. Ganarás en discreción y eficiencia.
Preguntas frecuentes
¿Mejor que sobre o que falte caudal?
Que sobre, y lo regulas con un controlador. Quedarse corto da calor y humedad imposibles de bajar.
¿Extractor encendido de noche?
Sí, aunque puedes bajar la velocidad. El aire debe renovarse también con la luz apagada.




